Visita nuestra red de blogs educativos

viernes, 14 de agosto de 2009

103 Lo que quiero es que debatas

Características

Para que se pueda generar un buen debate no hay nada como escoger bien un tema que sea lo suficientemente polémico. El tema del tabaco y si se puede fumar en un sitio u otro genera siempre mucha discusión. Hay opiniones para todos los gustos. Pero lo que pretendemos es generar argumentos que sigan una cierta coherencia y que se basen en las anteriores opiniones que se van  expresando.

Propuesta


No quiero tu comentario. ¿Qué quiero? Muy sencillo, quiero que me discutas alguno de mis puntos de vista o el punto de vista de quien haya comentado antes que tú. ¿Verdad que me has entendido?
Tenemos aquí el tema del tabaco. Una nueva noticia aporta nuevas perspectivas a este problema. Pero yo pienso que si dejásemos de ver el tabaco asociado al ocio, a la fiesta, al estar a gusto, al estar en compañía, se acabaría el problema. ¿Cómo es posible que no lo asociemos a la enfermedad y a los problemas de salud que genera? Tú mismo.

La vacuna disminuiría el deseo de fumar (Foto: Archivo)

  • Según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.
  • La terapia generaría anticuerpos que secuestran la droga de la sangre antes de que alcance el cerebro.
  • La vacuna contra la nicotina está dirigida a ex fumadores, para que no recaigan.
Dentro de tres o cuatro años podremos vacunarnos contra la nicotina y, en cinco, lo haremos contra la cocaína.
Estas son las esperanzadoras previsiones del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) de Estados Unidos, cuyo representante, el doctor Iván Montoya, participó este jueves en las XXXIV Jornadas Nacionales de Socidrogalcohol en Valencia.
Sin embargo, avirtió Montoya, todavía faltan muchos años para encontrar la píldora mágica que prevenga todas las drogadicciones por lo que "planes de salud para prevenir son fundamentales".

Respuestas

14 comentarios:

Granito de Arena dijo...

Definitivamente no podríamos acabar la enfermedad solo con atacar los "aspectos socializadores" que le dan algunos al tabaco. Lamentablemente, la cultura influye mucho en quienes deciden que a tal rutina, corresponde un cigarro. Llegando a extremos asquerosos o chocantes, como fumar por costumbre al hacer sus necesidades o luego de hacer el amor.
Sin embargo, hay un fuerte componente genético que en ocasiones influye en la adopción del vicio, sobre todo a temprana edad, que es difícil de revertir solo atacando el aspecto social. Para este caso, una "cura" posible sería, en primer lugar, asegurarse de que padre o madre (o ambos) fumadores, dejen el tabaco, para luego, ir contra la posible (se sabe que influye más no siempre se da así) o evidente (a veces algunos síntomas delatan a quien se inicia en el vicio) adopción del tabaquismo en el hijo. De esa manera, por lo menos alejamos el ejemplo para atacar desde temprano lo que "podría" estar de algún modo presente en los genes.

En cuanto a lo social, quizás las leyes representen un juego, un hipócrita juego de marketing en el cual todo se reduce a una burla: 6 chicos se divierten en la playa, fumando, tomando y sobre todo, en parejas, todo esto es observado por todos los jóvenes y abajo, bien pequeñito se lee:

"El consumo del cigarrillo puede ser nocivo para la salud".

Este cartel cumple la misma función de aquellos que leemos en una película de terror, cuando dice: "Si usted sufre del corazón no recomendamos que vea este filme". Podemos esperar o mejor, estar seguros, de que el cartel de la película funciona para alejar a los fanáticos del cine de terror lo mismo que aleja del tabaco el aviso en la parte inferior de los carteles donde se vende la felicidad y sexualidad libre.

Iván Traxanu dijo...

Para desterrar la imagen que tenemos asociada al tabaco actualmente, es necesario una ardua y larga tarea cultural que lamentablemente se ha instaurado en todo el mundo, como algo que no aunque nocivo para la salud en general de toda la sociedad, ofrece unos beneficios que pesan mucho mas que los males que acarrea. Algo como el tabaco está tan arraigado a todas las culturas desde hace tanto tiempo que es necesario incrementar una campaña más efectiva contra el mundo del tabaco.

No creo que se acabe el problema con apartar solo el tabaco del mundo del ocio, la fiesta o las relaciones sociales. Si bien, en un principio muchas personas comienzan sus acercamientos con el tabaco con el fin de ser aceptados en un determinado grupo de amigos, ambientes o estilo de vida, con el paso de los años, el tabaco forma parte de una manera terapéutica e incluso saludable para tratar ciertos aspectos de la salud como pueden ser achaques físicos, dolencias o incluso ultimamente el trato de ciertas dolencias tanto físicas como emocionales.

IreneO dijo...

Al hacer referencia a cigarrillo hablamos de una de las maneras mas populares que existen en la actualidad para consumir el tabaco. Es cierto que por general escuchamos acerca de los daños que produce en nuestro cuerpo el cigarro, generalmente se habla del cáncer en los pulmones, y vemos cantidad de imágenes donde se muestran pulmones completamente deteriorados por causas de fumar. Ahora bien considero que uno de los pasos mas importantes para poder dejar de fumar, es reconocer el cigarro como un problema, reconocer que tenemos una adicción; y plantearnos la interrogante de porque queremos dejar de fumar. Considero que mas que una vacuna, el dejar una adicción depende de nuestra voluntad, y de lo que queramos para nuestra vida y nuestra salud, si ponemos de nuestra parte teniendo conciencia del daño que esto nos puede causar, estoy segura que muy poco tiempo el cigarro no será un problema, sino será pasado en nuestras vidas.

Pauline dijo...

En realidad lo que pasa con fumar, al igual que con todo, es que queremos dar un enorme paso y se nos hace un mundo. Si en vez de eso intentásemos ir poco a poco, poniéndonos objetivos a corto plazo, pequeños, veríamos como el avance es mucho más constante y con mayor garantía de éxito. Está claro que siempre hay que intentar concienciarse primero, convencerse de verdad de que queremos dejar el tabaco, de que no queremos seguir con ese vicio tan caro y sobre todo tan malo para la salud. Empezar por decir:" voy a intentar no fumarme el primero cigarro del día". Después si lo conseguimos podemos seguir con: "ahora a ver si puedo aguantar hasta por la noche sin fumar". Y así sucesivamente, cada vez aumentando más el tiempo y el desafío hasta que nos damos cuenta de que hemos conseguido nuestro objetivo. Y a la recompensa de no dañar nuestra salud se añadirá la de saber que somos capaces de conseguir lo que nos proponemos. ¿Acaso hay algo mejor?

Florache dijo...

No solamente está la culpa en la sociedad, sino que principalmente en los grandes comerciantes que harán todo tipo de publicidad para vender este producto. El cigarrillo que consumimos, el cuál compramos en kioscos y locales comerciales es completamente diferente al tabaco que se puede consumir y conseguir suelto. Mi abuelo fumo toda la vida tabaco del bueno y el viejo nos acompañó hasta los 90 años. A eso me refiero que el cigarrillo de hoy no es el mismo que se consumía en aquellas épocas.

Pero claro, si sacas tabaco suelto y comienzas armar tu propio cigarro, la sociedad pensará que estás consumiendo cualquier tipo de hierbas prohibidas y hablarán mal de ti. Alguna vez te preguntaste si lo que consumes, ya sea cigarrillos o cualquier tipo de comida, es tan saludable como dicen?

Prof (a)Claudia Ceballos M dijo...

El hábito de fumar tiene el poder de asociarse con cosas agradables, como la saciedad después de comer, acompañando una taza de café en las tardes, a media mañana para conversar con la compañera de trabajo y hasta para la diversión como fiestas, ir la discoteca, paseos nocturnos y hasta para dormir, sólo por el placer de tener sueño, es un hábito para muchos incluso para después del sexo, todas estas acciones son definitivamente, la causa de que existan tantos fumadores la asociación emocional al placer de..., y razón, cuando una persona se está fumando y divirtiéndose no esta pensando en que puede estar enfermo o que estuvo enfermo, que contrajo una bronquitis crónica ni nada de ésto. El problema no es la sociedad, el problema es el propio individuo que no está nunca verdaderamente decidido, porque más que una adicción el cigarrillo es un hábito asociado al placer y con un alto componente emocional para calmar la ansiedad, entonces tampoco, se toma la decisión de abandonar el hábito por el estilo de vida que llevamos y situaciones de estrés en el trabajo, en la casa y en nuestra actividad diaria, de manera tal que como nadie asocia el cigarrillo con nada desagradable y uno no todo el tiempo está enfermo, sino más bien con estrés o relajado (los dos extremos) nadie se propone abandonarlo, es por eso que para dejar de fumar que también es motivo de discusión en esta propuesta, es importante desvincular lo que puedo llamar como "cigarrillo clave", este método cosiste en dejar el cigarrillo más importante de tu día, porque allí comienza tu hábito, mi experiencia me dijo claramente que para mi el cigarrillo clave era el de levantarse en la mañana con el café, así comenzó mi batalla con el cigarrillo y culminó con la enfermedad, cuando un médico me dijo que tenia unos nódulos tiroideos y que podían ser cancerosos, y aunque no lo fueron jamás, comencé asociar el cigarrillo con las malas cosas de la vida, finalmente en octubre del año 2009 finalizó el hábito con un ataque de terror asociado al cigarrillo. Interesante, ¿no?.

Carlos Diaz dijo...

Como bien se sabe, en este mundo el hombre siempre ha encontrado formas de destruirse a si mismo. Por una parte existen las armas creadas hechas para asesinar, y otras que se supone son para defender. La contradicción en el tema es más que evidente. La analogía se puede ejemplificar con un “yo robo a quienes roban”, “yo mato a quienes matan”, etc. Como se puede apreciar, imitar a aquella fuerza que queremos detener, utilizando sus mismas técnicas, no es más que un cambio de poder.
Todo esto viene por lo que a consideración personal, puede ser uno de los más grandes errores que se puedan cometer. Usar una droga, para dejar otra. Hablando específicamente del tabaco, ya antes han existido métodos farmacéuticos para tratar de erradicar el vicio, no obstante, todos ellos fracasaron al momento de descubrir que el consumidor efectivamente estaba dejando de lado el hábito de fumar, sin embargo, la solución en que se apoyaban se convertía en esos momentos en su nuevo vicio. Para mayor información, por ejemplo el parche. Los fumadores dejaron el tabaco pero los consumos de parches aumentaron considerablemente.
Por supuesto que existen casos en donde los métodos para dejar de fumar obtuvieron resultados alentadores. Pero usando nuestro razonamiento, podríamos deducir que estos casos son aquellos donde la persona en realidad quería dejar el vicio, donde posiblemente ni siquiera era necesario el utilizar algún medicamento.
En conclusión, usar una droga para poder dejar otra no es más que darle vuelta a la rueda, por tanto, la píldora mágica será aquella que otorgue fuerza de voluntad a quien la tome para que por su propia determinación, se erradique el tabaquismo de su persona.

Lucky dijo...


En mi opinión el problema radica en que el tabaco es algo que está bien visto por una parte importante de la sociedad. A pesar de los efectos que este tiene en nuestro organismo y el daño que puede causar, tanto a los fumadores, como a las personas que tienen alrededor, es algo tan arraigado en nuestra cultura que es imposible de desterrar rápidamente.

Y lo es, porque a pesar de que el mundo del cine, televisión, publicaciones, organizadores de eventos deportivos y un largo etcétera condenen su consumo, durante una gran cantidad de décadas han sido los principales culpables de que varias generaciones hayan caído en este nocivo vicio. ¿Cómo lo han hecho? Haciendo creer a cientos de personas que para ser una mujer independiente o el más hombre, había que tener un cigarrillo en la mano.

Redacciones JaimesWorking dijo...

La sociedad señala, acusa y emite opiniones de forma descontrolada, es comprensible porque somos libres de opinar de acuerdo a nuestras experiencias vividas, pero siempre es importante tener en cuenta diversos aspectos para opinar de un tema, en el caso del tabaco, es un dilema realmente para algunas personas, pues consideran que es un habito inadecuado, pero creo que cada quien decide si quiere el bien o el mal para su vida, más que una cuestión de vicio es un hecho de voluntad, evidentemente de mucha voluntad, y de no dejarse llevar por modalidades de índole común.
Por suerte, nunca he tenido una experiencia cercana al tema, digo por suerte porque al igual que muchas personas considero que el tabaco es un terrible hábito, y ver como una persona a quien aprecias se vuelve propiedad de esta droga, ha de ser una experiencia desesperante, porque no quieres ver el mal en quienes aprecias, sin embargo, no todo en esta droga es un hecho negativo, hay que premiarle por miles de beneficios, con mayor relevancia en aquellos en donde no existe otro remedio que surja su mismo efecto.

Luisa B dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luisa B dijo...

Yo pienso que es cierto que el hábito de fumar y la atracción que se siente por las ganas de fumar tabaco sobre todo cuando se comienza, es motivado muy ciertamente por estar el tabaco asociado al ocio, a lo divertido, a las fiestas, al estar en grupos y al no estar solos, a la libertad; pues la propaganda y publicidad que se le da al mismo está relacionada con todas esas características, y si es muy cierto ver grupos de jóvenes exhibiéndose públicamente y fumando tabaco en fiestas, en grupos, sintiéndose a gusto, es por esto que creo que los más jóvenes o los espectadores que observan y que aprecian esto, sienten luego el deseo o la necesidad de experimentar esta sensación, pues a partir de allí esta experiencia es asociada con momentos placenteros de disfrute y de relax; es cuando entonces una vez experimentada la experiencia, se forma el hábito, y si desde mi punto de vista, me parece que luego es muy difícil salir de allí de forma rápida o fácil, creo se crea la adicción a la nicotina, así de este modo y ciertamente aunque se especifique que es “dañina para la salud” se sigue consumiendo por los fumadores; yo pienso que los estudios que se han hecho en consecuencia puedan mejorar esta adicción, sobre todo al público que está dirigido que es a los ex fumadores, pues entiendo que actúa a nivel de la formación de anticuerpos a través de la sangre con alcance hasta el cerebro; mas sin embargo creo que se debería generar algún programa o proyecto que también tenga como alcance a los fumadores activos y no solo a los ex fumadores.

Redacciones JaimesWorking dijo...

La culpa es de la apatía, que no nos deja desarrollarnos como personas, y nos convence diariamente de mantenernos hipnotizados, tal vez en un sofá viendo la tv o tan solo durmiendo, esperando que las cosas buenas entren por la puerta de nuestros hogares, como si no fuera necesario luchar por lo que se quiere, como si los grandes empresarios no hubieran requerido de miles de años y el uso de sus habilidades para ser las personas reconocidas que hoy son.
Entonces sigamos diciendo la culpa es de la apatía, que no la puedo controlar, abandonando a la voluntad y el deseo que son más poderosos que cualquier otra negativa que se presente, si trabajamos unidos con ellos seguramente esta frase formara parte del pasado, y todo aquello que creíamos perdido empezara a florecer tal como lo hace un árbol, durante su proceso en el verano, y seguramente ya no habrá que buscar culpables, sino disfrutar de los éxitos construidos.

Ramón Rodríguez dijo...

A mi parecer, el tabaquismo no es simplemente apatía, teniendo en cuenta de que aproximadamente mil millones de personas en el mundo fuma, no podremos asumir todo eso a la apatía, si bien es cierto la apatía puede llevar a eso, pero existen ciertos factores psicológicos que nos pueden llevar al tabaquismo y a otros vicios, para mencionar algunos, la ansiedad, estrés y depresión, eso aumenta un tanto el consumo de tabaco y crea la dependencia a diferentes sustancias que nos perjudican físicamente, nuestra salud debe ser cuidada por nosotros mismos, pero también necesitamos ayuda de un profesional al enfrentarnos al tabaquismo, organizaciones que se encarguen de dar a conocer las causas del tabaquismo, los efectos que producen en nuestro organismo, de esta manera poder controlarlo. En su mayoría los fumadores tienen problemas que le están afectando psicológicamente, por lo que necesitan ser trabajados para erradicar el consumo de tabaco.
Tratando otro punto, los "fumadores sociales" a quienes nombraré así, que son personas que solo fuman durante reuniones, mientras consumen alcohol o son inducidos a fumar por sus propios "amigos" por lo que desconocen sus consecuencias e ignoran el daño que hacen a su organismo, estos deberían ser informados sobre lo que es el tabaquismo en edades tempranas, para evitar crear la dependencia, si bien es cierto los cigarrillos son altamente adictivos, podemos eliminar su consumo cuando los fumadores apenas comienzan a hacerlo, de esta manera será más fácil y evitaremos todos esas consecuencias que nos traen a nuestras vidas y la vida de las personas cercanas.

IreneO dijo...

Considero que no es posible que una persona deje de fumar simplemente, porque se le asocie a fiestas o licor, ya que estando consientes de los daños que produce el cigarrillo en nuestro cuerpo, y aun así la gente sigue fumando sabemos que al consumir cigarrillo generalmente se habla de que este produce cáncer en los pulmones. Igual manera, no considero lógico que se asocie el fumar a causas de tipo psicológico, y los que usan la palabra de fumadores sociales, es una excusa, para poder fumar sin aceptar verdaderamente el problema, para mi es más un problema de voluntad y de querer. La propuesta de la vacuna, no me parece viable, ya que el dejar una adicción depende de nuestra voluntad, y de lo que queramos para nuestra vida y nuestra salud, si ponemos de nuestra parte teniendo conciencia del daño que esto nos puede causar, estoy segura que muy poco tiempo el cigarro no será un problema, sino será pasado en nuestras vidas.