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martes, 11 de agosto de 2009

183 Tu guerra de independencia

Características



Propuesta


La guerra de la independencia nos la han explicado en los libros y cada país seguramente tiene una. En algún momento de la vida se tiene que demostrar con la fuerza que uno ya es mayor.Y esa es otra guerra de independencia que libra uno contra sus propios padres. Estos piensan que su niño o su niña, especialmente su niña, es demasiado pequeña para tomar decisiones y con toda su buena fe y queriendo ayudar intervienen e intervienen y dan unos consejos y otros y pretenden que tú hagas esto o aquello y llega un día en el que te plantas.Empiezas tu guerra de independencia que se resume en que no acudes a la hora establecida para la cena, llegas siempre más tarde de lo indicado por las noches y cada noche, sales con quienes te han dicho que no salgas, bebes lo que te han dicho que no bebas,...

Quizás tú puedas explicarme como es esa guera tuya de independencia, o cómo fue si ya acabó.

Respuestas

3 comentarios:

Luisa B dijo...

Mi guerra de independencia fue una ruda batalla, mejor dicho varias batallas rudas que llevaron a la victoria, me tocó revelarme a las horas establecidas de llegada que eran marcadas y exactas, casi ni un minuto más, pues se prendía un reclamo, que algunas veces llegue a pensar que eso no tenía sentido; esto me estresaba de tal manera que el reloj se convirtió en mi más fiel cómplice de rendimiento; al salir en las tardes para alguna actividad escolar o para las prácticas de la batería, instrumento que me gustaba tocar, algunas veces las actividades me absorbían y se me pasaba el tiempo y ¡zas! Ya sabía luego lo que venía; hasta que mi guerra de independencia comenzó, pues ya decidí que si debía quedarme un rato más para terminar o continuar, así iba a ser.

Y aconteció que no empecé a mirar más el reloj, que mis actividades fluían como cuando se va en una tabla de surf sobre las olas del mar, sin tiempo y sin espacio, y ya no respete la hora exacta que hay que llegar, podía ser 1 hora más 2, 0 3. Eso si antes o después de cenar, no más. Y la guerra se prendió, ¡que no lo puedes hacer!, ¡que eso está mal!; y la persistencia gano, luego de una, otra y otra vez, de hacer ver que los compromisos algunas veces se extienden un poco más, y por mi edad y madurez no se puede cortar; y después de tanto batallar y noches sin comer, pues se ganó la batalla triunfal y parte de esa libertad.

Granito de Arena dijo...

Mi guerra de independencia se vio impulsada por mi temprano amor por la música. No era solo amor lo mío, mucha gente ama hacer tortillas españolas pero aún así le quedan con sabor a llanto. Se me dio muy bien la música y casi de inmediato, antes de los 10 años, fui el solista en los dos instrumentos que vi a corta edad.

Digo que esto impulsó mi guerra de independencia porque muy temprano me vi viajando a otras ciudades, a veces a medio día de distancia de mi hogar, acostumbrándome pronto a pasar un fin de semana tocando fuera. Luego, de ahí a empezar a tocar en grupos populares en cuanto pisé los 14 años no pasó gran cosa, de inmediato, entre tocar y tomar cervezas y cuanta bebida se atravesará, la guerra se dio en buenos términos. Mis padres hicieron su sala situacional pero era imposible, yo no necesitaba armar tácticas especiales, sencillamente tocaba en la calle, casi siempre hasta tarde y me quedaba en casa de algún amigo que viviese más cerca, no podían negar que era más seguro quedarme así.

De ese modo, cuando quisieron prohibirme salir de fiestas nocturnas en la secundaria tenían casi todas las batallas perdidas. Entre músicos y amigos de la secundaria, a los 18 ya tenía montón de años amaneciendo en casa de amigos y amigas, celebrando hasta la salida del sol y viviendo a todo dar en una guerra desigual, mi poderoso aliado, la música, se encargó de darme una ventaja disuasiva que nunca me falló.

Redacciones JaimesWorking dijo...

La verdad es que este proceso ocurrió un poco tarde, y fue a través del apoyo de otra persona, quien abrió ampliamente mi mente y me hizo comprender que ya estaba tarde para independizarme, fue un acción complicada pues ser hijo único suele convertirlo en algo mas tedioso, así que mi elección fue hacer las cosas de poco en poco, para que se fuera asimilando la realidad de mis acciones, no me llevo días la verdad me llevo meses, cosa que realmente jamás pensé fuera así.
Pero cuando llego exploto en mi una lluvia de objetivos personales, una lista de metas interminables y un mayor deseo por ser auto dependiente, y demostrarle al mundo mis capacidades, y mi fortaleza entre tanta debilidad que me rodeaba, yo diría que la independencia le dio un cambio ampliamente positivo más que negativo, y no porque decidiera llegar tarde a casa, o porque no eligiera seguir las indicaciones de mis padres, sino por el contrario, empecé a considerar sus consejos pero aplicados a mi manera, porque comprendí que no todo aquello que se desea, venga con la independencia trae efectos positivos sino mas bien negativos.
La independencia me dio la posibilidad de pensar como un verdadero adulto, y no como un adolescente, empezó a tomar decisiones acertadas, empecé a construir mi futuro, no para complacer a otros sino para conseguir mis objetivos pronto, pues la vida transcurre y desperdiciar cada minuto de esta, puede llegar a ser fatal y generar un arrepentimiento futuro, al que nadie desea llegar.