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miércoles, 12 de agosto de 2009

153 La evocación de un amor del pasado

Características



Propuesta


Ya he explicado la evocación en esta otra entrada. Ese recuerdo que permanece en nosotros y que apenas tiene un par de imágenes, inborrables por otro lado. Ahora que viene San Valentín todo son concursos de cartas de amor por eso para ser diferentes y a la vez entrar por el aro de la tradición lo que os propongo es una evoación de un amor que ya no es pero que podemos recordar con tan solo tres rasgos.

Podría ser así:

Se llamaba Ana. Era menuda y chispeante. Llegaba ella y todo se llenaba de risas y felicidad.

¿Qué tengo? Tres cosas. Su nombre, una breve descripción de su rasgo más llamativo y una acción.


Respuestas

3 comentarios:

Luisa B dijo...

Se llamaba Rotciv, este era el nombre de mi primer amor, amor que perdura en el tiempo y refresca como la suave brisa de un día de primavera, un amor que ya no es y que tampoco será; él era como súper héroe, delgado atlético, deportista, amante de la comida sana y ligera, de cabellos color chocolate y rostro un poco afectado por el acné, aunque no mucho, pues lo conocí en esa época en donde la juventud brota definitivamente a flor de piel en donde las luchas se hacen parte del día y no hay consecuencias por qué temer; pero en él, lo que más me llamaba la atención era su esbelta figura y la forma como jugaba el tenis, su cuerpo se tornaba elástico con cada movimiento, como adaptable a todas las formas y las cosas, sus manos mientras jugaban, buscaban el punto exacto donde la pelota ha de caer, sus piernas acompasaban perfectamente los movimientos y sabían cuando parar y cómo hacerlo: resbalándose para llegar a tiempo, dando saltos para no dejar pasar la pelota, o dando varios brincos o saltos bruscos para alcanzarla y no dejarla pasar, entre un movimiento y otro, entre una lanzada y otra, su cuerpo atlético demostraba su capacidad de adaptarse, de doblegarse a los más exigentes ataques del contrario, su cuerpo respondía a cada movimiento y a cada sentencia que le enviaba su oponente, su cuerpo era majestuoso e interesante, era mágico verlo jugar, era mágico verlo correr, quizás por esto me enamore, quizás por esto mi corazón se volcó completamente, solo para él.

Redacciones JaimesWorking dijo...

Se llamaba Pedro, todo aquel que lo conoció siempre destaco su responsabilidad y compromiso, aunque esto se tratara de hacerlo con una persona a quien acababa de conocer, era como si su compromiso permaneciera en su mente hasta el momento de cumplirse, o quizás fue un hecho que desde sus padres fueron inculcados, sea cual sea la razón este detalle siempre lo reconocía entre la diversidad de la gente.
De hecho debía entregar unos documentos a una persona cierto día, y por suerte un día anterior conoció que la ida a su destino será restringida debido a efectos producidos por la naturaleza, y pensando en ello, apenas se entero de lo ocurrido, preciso su viaje justo para ese momento, pues considero que era mejor asegurar estar para la entrega de estos documentos, con una previa alternativa, y no esperar a que llegara el día, y se presentara cualquier otro hecho relacionado al ya encontrado.
La verdad es que nunca lo detuvo nada, el compromiso en su cuerpo era capaz de superar cualquier adversidad, era casi como un sentimiento dominante sobre su cuerpo, cumplir era un hecho al cual no podía decir no, sin importar lo que significara cumplirlo.

IreneO dijo...

Se llamaba Sebastián, y él era el amor, era dulce, amable, amoroso, detallista, siempre estaba pendiente de los detalles mas mínimos, para hacerme feliz, fue mi primer amor, y siempre siempre lo recordare. Teníamos mucho en común, entre muchas cosas, el amor por los demás, el siempre estaba tratando de ayudar al que lo necesitara, sus consejos eran certeros, aparte era una persona altamente responsable e inteligente, culto, era una persona con la que podías hablar por horas sin sentirte aburrida, y eso me enamoraba más de él. Siempre pensé que nada nos podía separar, mi sentimiento hacia Sebastián era profundo, el se hacía querer por todos, sus chistes, bromas, el apoyo en los momentos más importantes, en realidad era una persona encantadora. Sé que lo recordare toda la vida, junto a él viví momentos intensos e inolvidables que marcaron mi mente y mi corazón, siempre está presente en mi sus consejos, sus palabras de apoyo, su oportuna llegada, y esta no solo mi corazón, sino en el de todos lo que lo conocieron y compartieron con el.