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jueves, 13 de agosto de 2009

121 Preocuparse es fantástico

Características



Propuesta

No voy a descubrir ahora que uno de mis autores preferidos ha sido siempre Julio Cortázar. Ha estado conmigo en cantidad de situaciones docentes en las que, necesitado de algún texto llamativo, él me lo ha proporcionado. Y por eso, no es nada extraordinario que ahora que me dispongo a desplegar un abanico de situaciones fantásticas que pueden, perfectamente, invadir nuestra realidad cotidiana, vuelva a encontrarme con él.
Este vídeo recoge sus opiniones sobre lo que puede entenderse por fantástico. Hay otras definiciones y cada uno puede tener la suya. Pero si nos atenemos a lo que Cortázar explica, lo fantástico se entremezcla con la realidad y va tirando de ella. Se alía con la percepción subjetiva de las personas y permite que determinados imposibles se puedan vivir como reales gracias a la aportación de la inquietud psicológica que pueda tener el individuo.
No más preámbulos, déjate llevar por la intranquilidad psicológica, por tus presentimientos, por tus miedos, por tus angustias, por tus inquietudes... y pronto percibirás situaciones reales amenazadoras que alcanzan altos niveles de probabilidad de cumplirse.
Imagina que sientes preocupación por el tiempo que últimamente está haciendo, tienes decidido irte el fin de semana de excursión al campo con unos amigos a los que hace tiempo que no ves.Los partes meteorológicos no acaban de dar las noticias a tu gusto. A veces te asaltan determinadas ideas que no quieres tener en cuenta. Ideas de ríos desbordándose, árboles cayéndose, puentes que son arrastrados, coches que pierden el contacto con el asfalto y ...
Así que por fin en los titulares del lunes, ya pasado el fin de semana, esas premoniciones acaban siendo recogidas a toda plana. Tu inquietud generó la tragedia. Lo fantástico irrumpió en la realidad.


Respuestas

5 comentarios:

IreneO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
IreneO dijo...

Generalmente, cuando vamos a realizar un determinado viaje en avión, siempre surge el temor de que algo pueda salir mal, y es así como en mi último viaje en avión, me paso algo fantástico que irrumpió la realidad, ese día había mal tiempo, pensé que el avión no saldría, dado que el cielo estaba muy nublado, para mi sorpresa anunciaron el vuelo sin ningún tipo de retraso, y pasamos a la sala de abordaje, en ese momento empecé a pensar, y si el avión se descompensa, y si de repente se genera una gran tormenta y el piloto no puede controlar el avión y nos caemos, sacudí mi cabeza y deseche esos pensamientos aunque aborde con cierto temor, llevábamos media hora volando, cuando sentí que el avión se mecía como una hamaca, volvieron a mi mente todos esos pensamientos y empecé a orar para que nada pasara, el avión perdió un poco de altura, y cayeron las mascaras de oxigeno, gracias a Dios no paso de allí, pero mi fantasía y preocupación casi irrumpen en la realidad.

Granito de Arena dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Granito de Arena dijo...

De noche, mientras miro las estrellas, siempre me vienen a la mente dos cosas: las películas con agujeros negros que tragan todo a su paso y siempre amenazan con acabar con el planeta o nave de los buenos y los estudios científicos que explican la realidad de los agujeros negros.
Como conozco algo de ciencia, entiendo que un agujero se crea después de la explosión de una estrella y que esa explosión no se ve sino mucho tiempo después desde nuestro planeta pero luego pienso que sería posible que durante ese viaje, por vericuetos de la ciencia conocida pero sobre todo de la desconocida, la absorción se adelante y que de pronto, mientras vemos llegar señales de esa explosión a través de nuestros sistemas de vigilancia espacial, un movimiento imparable comience a absorber a la tierra que es atraída de manera indetenible al centro del agujero negro.

Dos días después, me tranquilizo al ver que todo sigue bien y que nuestro planeta no fue absorbido, es decir, si ocurrió la explosión y la fuerza si absorbió un planeta, pero no fue el nuestro, sino otro planeta cercano... no hay nada que temer... ¿o sí?

Redacciones JaimesWorking dijo...

El transcurso de la vida está dirigida en base a nuestras decisiones de ellas depende cada uno de los actos del futuro, incluso el hecho de preocuparse que es tan fantástico, en mi caso en particular si hay algo que me mantiene en constante pensamiento, es la salud y la vida de mis seres queridos, pues a pesar de los momentos buenos o malos, nos une un vinculo infalible e interminable, que hace que sea imposible desaparecer la necesidad de sentir preocupación por ellos.
Existen preocupaciones tan básicas como tan complejas, puedo decir que la mas básica es cuando transcurren ciertas horas de la noche en donde habita el peligro y dominan los malos actos, y las posibilidades de que algo malo le ocurra permanecen allí, hasta no tenerlos cerca, las más complejas y quizás agonizantes son aquellas en las que las enfermedades no dan pista de su complejidad o su gravedad, y más aun cuando esta no tiene solución, o se desconoce su origen, la preocupación se convierte entonces en un temor cesante, del cual solo sientes el deseo de cuidar y proteger al máximo, además de esas acciones que generan particularmente la preocupación.
La presencia de este sentimiento por así llamarlo, depende de cada persona y de sus distintas formas de ver la vida, pero en realidad es un tema de variedad de situaciones, que en el transcurso de la vida, van surgiendo y que de forma inevitable pueden traer consigo la preocupación, como medio de expresión del temor dentro de mi corazón.