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viernes, 14 de agosto de 2009

110 Por qué leer es ensuciar un libro

Características

Queremos una reflexión sobre el proceso de la lectura. Hay que escribir nuestras valoraciones sobre lo que ocurre, todo lo que ocurre, cuando leemos.

Propuesta


Quiero saber lo que opinas. Te hago una afirmación y quiero que me demuestres que lo que digo es verdad. No sé si lo crees o no. Pero quiero que busques suficientes argumentos como para que podamos pensar que esa afirmación es verdad.

Digo:

LEER ENSUCIA LO QUE LEEMOS

- Empiezas a pasar hojas y más hojas y vas dejando tus huellas en el papel.
- Imaginas cosas que quizás no imaginó quien escribió aquello que lees y si no eres tú sólo, que son muchas otras personas que leen la misma historia, vaya lío de acciones que se desarrollan en paralelo, más o menos iguales todas pero a la vez diferentes.
- Te identificas con alguno de los protagonistas y ya están alterando la imagen que su autor puso en él.
- Si no te convence cómo acaba la historia entras en confrontación con el autor. Y esas cosas no gustan.
- Es posible que se te ocurra escribir una historia semejante pero mucho mejor hecha.
-
...

¿Más respuestas?

11 comentarios:

Prof (a)Claudia Ceballos M dijo...

¡Leer si ensucia lo que leemos!, ¿y cómo no?, cada quien interpreta como mejor considera las afirmaciones y las negaciones, los diálogos, las descripciones y las narraciones; los dedos de tus manos al cambiar de hojas se arrugan; este libro pudo haber sido abandonado en cualquier lugar y hallado por un niño que no lo comprende aún y se lo entrega a otra persona que acabará por imaginarse ese escenario descrito en esas páginas, diferente a como lo interpretó el primer dueño, cuando menos advierta ya está pensando en un personaje diferente al que se imaginó el primero que lo leyó, pero al final, esa no es la única impresión de ese libro el tiraje ha sido masivo, por lo que, puede estar aún mas sucio de lo que pensamos, si se hace una narrativa descriptiva alguien puede imaginar el cielo azul, con o sin nubes mientras otro imagina que hace frió otro lector imagina que hace calor, otros tantos imaginan a los personajes altos y delgados, como en efecto se describen, pero con rasgos diferentes, se puede imaginar, crear, inventar, parecerle mala lectura, parecerle buena lectura, María la del libro aquel, es rubia, caucásica o morena, Pedro y Pablo son amigos, para unos, para otros son enemigos y Juan es quien hace centro en la historia, para otro lector ningún personaje es mas relevante que Juan, pero a otro se le ocurre que el mas relevante es Pablo, de eso se trata, leer si ensucia lo que lees, pero esa es la idea, así es la lectura, ensuciar el libro que lees te enriquece, y mientras mas sucio esté, mejor, ese es el objetivo, demostrar el poder de la lectura y de los recursos literarios justamente ensuciando todo libro que puedas tener en tus manos de todas las formas posibles.

Luisa B dijo...

Y durante la lectura de ese libro que me gusto, con un título atractivo, con una figura en la portada que atrapa, termino haciendo notas y resaltando en el libro, frases y contenidos que quiero recordar, leer ensucia lo que leemos; me surgen preguntas y anoto dudas, ya me parece que pudo haber sido mejor, las descripciones que allí aparecen me las imaginó a mi antojo, según lo que yo he visto, cambio rostros y cuerpos, quizás no se parezcan a los que el autor tomo para plasmarlo en su obra, tal cual, ya no lo son para mí, son diferentes, de otra manera, hasta de otro color; se incluyen en esto los significados de las frases y algunas expresiones, las tomo y relaciono según lo pienso, según lo veo, ya no es lo mismo lo que el autor supuso transmitir, puedo hacer uso de la expresión, leer ensucia lo que leemos; las emociones que se despiertan dependen de mi estado de ánimo, de cómo voy viendo y sintiendo la lectura, el nivel de las mismas acompañan estas sensaciones, su autor le dio niveles y le dio sensaciones, pero solo tomo lo que me mueve, lo que me sacude, lo que me apasiona, ya las emociones no son las mismas que el autor en su redacción transmitió, han cambiado, han tomado diferentes tonos y niveles, y así voy paseando mis ojos por la lectura, me detengo en las lecturas más reducidas, más simples, que me despiertan que me llaman la atención, simples expresiones que aprendo, quizás el autor tampoco pensó en eso, quizás los contenidos más retóricos eran para el autor, los que llamarían más la atención pero no me ocurrió. Leer ensucia lo que leemos.

Pauline dijo...

Cuando un libro está nuevo, lleno de letras que solo ha y releído su autor, es como un libro virgen que conserva aun pulcramente sus letras, frases y espacios en blanco sin que ningunos ojos extraños hayan llegado para asimilarlos, para descubrir sus secretos y pervertir, ensuciar sus significados. Y es que cuando leemos, cambiamos y adulteramos su contenido con nuestra interpretación, y aun lo ensuciamos más cuando le hablamos de ese libro a otros y consumamos esa capa que oscurece las verdades, las experiencias que han querido verter en el libro. Pero no hay que engañarse, la mayor parte de los libros ya nos llegan pervertidos y ensuciados por la mirada de los editores que mezclan las ideas del autor con las suyas propias, haciendo que eso que era un color puro y vivo se ensucie y sea más gris. Por eso, casi todos los libros nos llegan ya ensuciados.

Carlos Diaz dijo...

Por supuesto que leer ensucia lo que leemos. Vamos allá. Cuando el autor de un libro, plasma sus ideas en un escrito, este a su vez es puesto a disposición de varias personas que se interesan por el contenido. Sin embargo, es absurdo pensar que en 2 semanas, 1 mes se comprenda aquel libro en que su autor requirió de 2 años para escribir. La arrogancia tan típica del ser humano es quien a la primera ocasión ensucia lo que leemos. “Yo si entendí el final”. Tan fácil se escupen estas palabras que incluso pueden a ser consideradas como un insulto por el creador. El autor define personajes principales, personajes secundarios, escenarios, trama principal y alterna. Un conjunto de componentes que unidos hacen la obra de arte donde al final solo el protagonista capta la atención del lector, y solo los escenarios donde este aparece son tomados con una importancia apreciable.
El autor escribe de acuerdo a su perspectiva, sí. El lector imagina, intenta recrear lo que el creador escribió, muchas veces sin éxito y termina destruyendo una idea plasmada en algunas letras. Pero más allá de alterar la imagen que el autor deseó implementar, es peor el ignorar las ideas que este intentó trasmitir. Al desplazar aquello que a nuestros ojos no parece importante, estamos ensuciando una creación, devaluando un esfuerzo. Comparación de poner a un gato a escuchar a Mozart, que un ciego intente describir la capilla sixtina. Hay que aprender a apreciar, para de esta forma dejar de ensuciar lo que leemos.

Iván Traxanu dijo...

Cada lectura, cada historia y cada libro tienen la particularidad de que cada uno percibe una trama en base a sus creencias culturales, religiosas y obviamente por el entorno social en el que ha crecido. No podemos ver una historia que ocurre en un pueblo imaginario de Noruega, de la misma manera que lo puede hacer alguien de por ejemplo, Japón. Aunque las letras y la lectura es la misma, aún siendo un idioma distinto, cada paso que damos, cada línea que va cayendo ante nuestros ojos, toma un cuerpo y un alma totalmente distinto que al de nuestro colega asiático. Con razón se dice que leer ensucia lo que leemos, cada párrafo y cada capítulo que abordamos lo interpretamos en nuestra mente y le damos una existencia que solo tiene sentido en nuestra cabeza, dando lugar a esa idea que interpretemos y al que vamos dando cuerpo poco a poco.

IreneO dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ramón Rodríguez dijo...

Todos nosotros desde el primer momento en el que tomamos el libro de la librería y decidimos pagar por su adopción, nos comprometemos a ser como sus padres, así mismo, nos encargamos de educarlo y enseñarle a hablar, de darle conductas propias de nosotros mismos, exactamente como si fuese nuestro hijo, desde que lo tomamos por primera vez para comenzar la lectura (seguro leemos el lomo o su portada, y algunos la parte de atrás), ya optamos por corromper el libro con nuestras costumbres, todo lo que leemos en el libro es descifrado a nuestra manera y moldeamos toda la información o historia a nuestro gusto, si es cierto, los libros realmente están escritos para la interpretación personal, nunca lograremos interpretar a los autores de manera exacta, de eso se trata, los escritores se han dado la tarea de cigüeñas, de dejarnos los libros para nuestra crianza, para vivir una experiencia totalmente nueva, los escritores escriben los libros para que los ensuciemos.
Ensuciar los libros es totalmente metafórico, toma un libro y escribe un ensayo luego de terminarlo y conocerás simplemente tu persona, no conocerás nada más, ya que fuiste tú quien lo leyó. Distorsionaste e incluso corrompiste la historia para tu propio entendimiento, un libro no es más que un niño malcriado y consentido y vos sos su padre, el forma parte de ti y tu formas parte de él, lo haces crecer y envejecer durante la lectura y lo sentencias a muerte el día que lo dejas en la repisa sin más, porque ya lo leíste, y en ese momento, ya lo ensuciaste demasiado.

Redacciones JaimesWorking dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Granito de Arena dijo...

Alguien dijo una vez que todos tenemos todas las historias del mundo en nuestra mente, es una realidad relativa, para decirlo científicamente, un asunto cuántico. Basta con leer cualquier cuento o novela para que, de inmediato, nos imaginemos que aquel frondoso árbol es un manzano, asunto de gustos, quizás, pero el autor pensó en una gran ceiba.

A partir de ese momento y en todo el viaje, no hacemos más que ensuaciar la historia original concebida por el autor, ensuciar el libro.
¿Por qué ensuciar? dirán algunos ¿Acaso no es solo tu parecer?

Justamente el parecer del lector es lo único que importa en un libro, no importa si te costó 40 años y profundas reflexiones escribirlo si el lector decide que no sirve, sencillamente para su mundo como lector no sirve. Acá la alta crítica es nula. Por esa razón los lectores ensucian diariamente libros. Algunos parecen disfrutar de este oficio como si hubiese paga de por medio. Gente con imaginación y creatividad le dice. En realidad son ensuciadores de libros profesionales, que apenas ven una portada y un título, con su imaginación, empiezan a ensuciar al libro y el deseo de su autor.

¿Será malo esto? No lo sabemos, pero no se trata de determinar si es malo o bueno, los juicios a los jueces, como lectores basta con reconocer que, de manera innegable, todos ensuciamos uno o varios libros y, en esa relación inversa que es difícil de entender, los libros que más nos gustan son los que más ensuciamos ¿o ensuciamos los que más nos gustan?...

Redacciones JaimesWorking dijo...

La primera intriga ocurre al tener ante nuestros ojos el titulo que posee aquel libro, pues será realmente lo que buscamos, sus historias tendrán la capacidad de ofrecerme aquellas cosas que me agradan leer, de entretenerme o de invitarme a leer, estará entre los tipos de texto literarios que nos atrapan, entonces cuando decidimos ojear un poco el libro y a través de esta breve lectura nos convence, y finalmente lo tenemos en casa, estamos preparados para iniciar la primera lectura con ansias, en la cual al final del primer capítulo, ocurren las primeras interrogantes, sobre el futuro de la historia, de hecho imaginamos lo que consideramos pudiera ser la continuidad de la misma, sin embargo, la creatividad de lector puede sorprendernos o bien defraudarnos con el contenido, ya sea por la incompatibilidad de las diversas escenas o bien sea por el contexto, en el cual quedan como en espacios vacíos situaciones que no son de fácil comprensión, o finalmente por actitudes reflejadas en cuanto a los personajes.

IreneO dijo...

Efectivamente si, ensuciamos un libro cuando lo leemos, y no me refiero solo al aspecto físico (ensuciar sus hojas), ya Cuando escogemos un libro para ser leído, al ir adentrarnos en esa lectura el libro nos va atrapando, y es donde lo ensuciamos porque le damos al libro y las enseñanzas que este pueda contener, un sentido o una interpretación totalmente diferente o errada a la que quiso dar el autor del mismo, y es tanto asi, que si de repente el final no es el esperado, nos molestamos con el autor, y realizamos criticas, basándonos en lo que para nosotros de alguna manera está bien, expresando entonces que el autor no sirve y que nosotros pudiéramos hacerlo mejor. También puede pasar que nos identifiquemos tanto con un libro que al compenetrarnos con un personaje, empecemos a actuar como este sin saber si en realidad eso es beneficioso para nuestra vida.