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jueves, 13 de agosto de 2009

125 Me crié, crecí, ... entender la diferencia

Características



Propuesta


Dice Borges: "Yo creí, durante años, haberme criado en un suburbio de Buenos Aires, un suburbio de calles aventuradas y de ocasos visibles. Lo cierto es que me crié en un jardín, detrás de una verja con lanzas, y en una biblioteca de ilimitados libros ingleses".

A veces, como en este caso, las ideas contrapuestas son en realidad complementarias. Se dice algo, se dice también lo contrario y en realidad, a pesar de la aprente contradicción, las dos cosas tienen su parte de verdad. La clave está en construir una segunda parte que se desmarque de la primera: "Lo cierto es..."

En numerosas ocasiones cargadas de fantasía no faltaron propuestas sorprendentes para mi futuro. Era habitual que medio en broma o medio en serio me dijesen que sería torero, obispo, militar,... pero la verdad es que, desde siempre, vi acertado dedicarme a la educación.

¿Sabrías contraponer dos referencias autobiográficas que fuesen ambas ciertas?

Respuestas

3 comentarios:

IreneO dijo...

Durante toda mi infancia, como toda niña, siempre pensé que mi casa, era un castillo, con un hermoso jardín lleno de flores, y que lógicamente yo era la princesa de ese castillos, a la que le ponían los mas lindos, vestidos y le traían los mas lindos presentes, y así transcurrió mi infancia, jugando a ser la princesa de los cuentos, que ayudaba a los pobres, o también pensando que era una famosa modelo, y que los pasillos de mi cas eran la pasarella donde desfilaba, o también la cantante, y que la sala de casa era un escenario lleno de luces y publico que me aplaudía, o también al ver llegar a mi madre con su maletín, jugaba a que era una juez, y que la mesa del comedor era mi estrado, siempre tuve mi inclinación por defender y ayudar a los demás. Ahora bien, lo cierto es que no soy no princesa, ni modelo, ni cantante, soy abogado y gracias a esta hermosa y noble profesión, puedo tal y ayudar y defender a los demás, tal y como alguna vez lo hice en mis juegos y fantasías infantiles.

Lucky dijo...


A pesar de que siempre recuerdo tener un libro en las manos, no conozco cuales fueron las razones que me empujaron a querer tanto a los libros. Y es extraño que me gusten tanto, ya que puedo recordar a la perfección la diminuta estantería en la que estaban guardados todos los libros que formaban parte de la biblioteca de mi clase. Una minúscula cantidad de ejemplares de temáticas no demasiado interesantes para niños como nosotros, que nos obligaban a leer para que no perdiéramos la costumbre. Obligación, que a juzgar por todos los libros que he ido acumulando a lo largo de los años, no parece que me haya afectado demasiado.

Redacciones JaimesWorking dijo...

Yo siempre considere que mi habitación era la mejor del mundo, en ella soñaba con las miles de posibilidades que tendría en mi vida al crecer, lo que deseaba ser y lo que quería para mi vida, mis mas grandes logros personales y profesionales, pues en aquel lugar en medio de los pequeños espacios oscuros, se ocultaban mis mas grandes metas, las cuales reposaban bajo mi mayor libro de cuentos, mi almohada en donde reposaba noche a noche, mi vida real, mi formación y mi crecimiento, pero la realidad es que tan solo se trata de una construcción que constaba de cuatro paredes en donde mis deseos iban a pasos acelerados, escapándose de allí, y buscando ser concretados, aquellos espacios oscuros tan solo requerían de un poco de luz para ser visto, tan solo requerían de mi madures para salir a la vista, la realidad es que mis pensamientos fueron cambiando con el paso del tiempo, pero aquel lugar que tantas veces vi como mi refugio, en el fondo siempre ha sido mi más preciada habitación de pensamiento.